30 de abril de 2009

Las frases de Antonio Gasset

Ha llegado el momento de recordar algunas frases de este gran presentador de televisón, (buceando por internet he descubierto que en casi todas las páginas están las mismas), si os gustan buscaré en You tube videos de este gran hombre.

“Llega el momento de la publicidad, disfrutad del cine si podéis. Si no, también tenéis la música, la literatura o incluso la historia, a no ser que queráis ser presidente del Gobierno.”

“Servidor se confiesa seguidor de Philip K. Dick, quizás por ello me he convertido en un trastornado.”

“Jeunet es el director de ese engendro, película para algunos (estaban equivocados), ladrillo para otro (estábamos en lo cierto) que fue Amelie.”

“Ahora vamos con "El señor de los anillos", película basada en un famosísimo libro... que yo no me he leído. Sin embargo, les diré como anécdota, que algunos de mis amigos tienen, en una estantería totalmente vacía, junto con su foto de sus vacaciones en Calasparra, un ejemplar de “El señor de los anillos”.”

“...Lo mejor del festival de Venecia, mi acompañante, aunque por desgracia este enamorada de otro.”

“...Soy consciente que a la hora de emisión de mi programa solo puede ser visto por un puñado de polis toxicómanos insomnes.”

“Tan guapa actriz como mala la película que ha venido a promocionar.”

“Ben Affleck es a la buena interpretación lo que un pepinillo cocido a la alta cocina.”

“Se estrena estos días la película El último samurai, protagonizada por el ex-marido de Nicole Kidman, único dato destacable de este actor llamado Tom Cruise.”

“Para ir al cine con esta cartelera hay que tener coeficiente intelectual negativo.”

“Veamos el reportaje de Mar adentro que ha realizado mi compañero y amigo Alberto Bermejo, el único de todo el equipo al que le ha gustado la película.”

“Y ahora, si nos perdonan, vamos a hablar de cine español.”

“Es incuestionable que Kill Bill es una virtuosa obra de dirección. Lo que es cuestionable es si es algo más.”

“Sé que aguantaran a estas altas horas de la noche el momento de publicidad ya que al regreso tenemos un especial del salón del cine erótico de Barcelona….”

“¿Qué seria de nosotros sin un país inteligente como es Francia?”

"Buenas noches a todos, pero antes de despedirnos, un consejo: no os droguéis, porque la ingesta de estas sustancias puede producir efectos indeseados. Un amigo mío se tomó el otro día cierta pastilla y creyó ver a George Bush leyendo un libro"

“Y llegamos a la pausa en este programa del que tan orgullosos nos sentimos. No así de algunas compañeras de la 7ª planta de Torrespaña que fuman saltándose la norma que tanto nos beneficia a todos.”

“Les deseo que pasen una buena semana, sea lo que sea lo que hayan decidido hacer, incluso si es de Nazareno auto flagelante.”

“Aprovechen la pausa para revisar su agenda de amigos, encontrarán que han malgastado su preciado tiempo y paciencia en conocer a un montón de ineptos, no se corten, cojan un boli y táchenlos.”

“Durante la pausa publicitaria, rezaré con la esperanza de que ninguno de sus hijos se haya presentado al casting de Operación Triunfo.”

“Nos vamos con la esperanza de que ninguno se deje llevar por los fanatismos religiosos, políticos o sexuales: los primeros por no llevar a nada, los segundos porque el objeto de deseo suele ser un idiota de renombre y los últimos por las continuas frustraciones.”

“Llego la hora de la pausa... espero que puedan contener durante unos minutos los impulsos sexuales de vuestras parejas... si no puede ser, no puede ser... en cualquier caso volveremos después de la publicidad con el sector mas casto de la audiencia.”

“Vamos a una pausa publicitaria, que será tan corta como el sueldo del presentador.”

“Hasta el próximo programa. No sabemos ni qué día ni a qué hora nos pondrán, de modo que estén atentos.”

“Sed buenos, y si por lo que fuera no podéis, seguid siendo malos, la diferencia es mínima.”

“Quiero aprovechar, como amante de la Fórmula 1, para felicitar al corredor alemán Michael Schumacher por su triunfo en el Gran Premio de San Marino. Da gusto ver en lo más alto del podium a personas ni fatuas, ni engreídas, ni desagradecidas. Espero que continúe la racha.”

“Hola, buenas noches. Hoy les hablo desde Torrespaña en Madrid, más conocido como el pirulí, que con su forma fálica es un símbolo de la modernidad de esta ciudad. Como modernas también son las vidrieras de la Catedral de la Almudena y las pinturas del altar de un tal Kiko no sé qué. Por cierto, igual de horribles que algunas películas.”

26 de abril de 2009

Asimov

1979, Revista Asimov's Science Fiction Adventure Magazine

Mi hermano empezo a dictar en su mejor estilo oratorio, ese que hace que las tribus se queden aleladas ante sus palabras.

- En el principio -dijo-, exactamente hace quince mil doscientos millones de años, hubo una gran explosion, y el universo...

Pero yo habia dejado de escribir.

- ¿Hace quince mil doscientos millones de años? -pregunte, incredulo.
- Exactamente -dijo-. Estoy inspirado.
- No pongo en duda tu inspiración -asegure. (Era mejor que no lo hiciera. El es tres años mas joven que yo, pero jamas he intentado poner en duda su inspiracion. Nadie mas lo hace tampoco, o de otro modo las cosas se ponen feas.)- Pero, ¿vas a contar la historia de la Creacion a lo largo de un periodo de mas de quince mil millones de años?
- Tengo que hacerlo. Ese es el tiempo que llevo. Lo tengo todo aqui dentro -dijo, palmeandose la frente-, y procede de la mas alta autoridad.

Para entonces yo habia dejado el estilo sobre la mesa.
- ¿Sabes cual es el precio del papiro? -dije.
- ¿Que?

(Puede que este inspirado, pero he notado con frecuencia que su inspiracion no incluye asuntos tan sordidos como el precio del papiro.) - Supongamos que describes un millon de años de acontecimientos en cada rollo de papiro. Eso significa que vas a tener que llenar quince mil rollos. Tendras que hablar mucho para llenarlos, y sabes que empiezas a tartamudear al poco rato. Yo tendre que escribir lo bastante como para llenarlos, y los dedos se me acabaran cayendo. Ademas, aunque podamos comprar todo ese papiro, y tu tengas la voz y la fuerza suficientes., ¿Quien va a copiarlo? Hemos de tener garantizados un centenar de ejemplares antes de poder publicarlo, y en esas condiciones, ¿como vamos a obtener derechos de autor?

Mi hermano penso durante un rato. Luego dijo:

- ¿Crees que deberiamos acortarlo un poco?
- Mucho -puntualice, si esperas llegar al gran publico.
- ¿Que te parecen cien años?
- ¿Que te parecen seis dias?
- No puedes comprimir la Creación en solo seis dias -dijo, horrorizado.
- Ese es todo el papiro de que dispongo -le asegure-. Bien, ¿que dices?
- Oh, esta bien -concedio, y empezo a dictar de nuevo-. En el principio...
¿De veras han de ser solo seis dias, Aaron?
- Seis dias, Moises -dije firmemente.

12 de abril de 2009

Concursante

Cuando uno se propone ver una película española debe luchar contra una ingente cantidad de gazapos a cada cual más monstruoso que el anterior.
Bien, en esta película no es así en absoluto, ya que además de tratar un tema original lo hace de una forma realmente ligera y entretenida.
Sin necesidad de recurrir al spoil, resumiré un poco el argumento de la película.
El señor Circo es profesor de Historia de la Economía en la Universidad, y participa en un concurso de preguntas sobre dicha historia, el cual gana. El premio es un súperbote de quinientos millones de pesetas, todo ello abonado en regalos.
Dos coches, trajes de marca, una casa decimonónica y una avioneta, entre otros. Bien, esta última es una preciosa avioneta blanca, la cual no tiene hangar, además de otras cosas que no recuerdo.
Bien, debe pedirse un crédito de cien mil euros, aunque el banco, con dos casas, no se lo niega.
Si las cosas no parecían ir del todo como se esperaba, cuando Hacienda se da cuenta de que Alguien ha aumentado su capital en quinientos millones de pesetas, reclama un 47'6%.
Eso, sin contar el impuesto de antigüedad (o argo asín) y sólo el primer año.
Cuestión, que es una gran película, y el link a continuación deja verla, aunque el sonido presenta cierto retardo.

http://www.cinetube.es/peliculas/online/concursante.html

Objetos de culto

He encontrado el siguiente cartel


Si bueno, diréis..."uno más de esos carteles WTF que pululan por Intenet de vecinos analfabetos que seguramente son un fake", pero NO¡¡¡. No lo he encontrado en "yonkis",ni en "meneame", ni me lo han enviado por email... ni nada parecido. Esta salvajada la he podido tocar, está en el ascensor de mi finca¡¡¡¡¡
No hay Photoshop, no hay truco, no hay engaño... es la verdad. Aunque yo no estaba preparado para la verdad.
No se cuanto durará el cartel, el rubio de Blade Runner ya ha avisado que viene para poder añadir esto a las cosas que ha visto. El resto si querés verlo ya sabéis donde está.

10 de abril de 2009

Academica Palanca II

Xu no se ha atrevido a poner este que es muy bueno, aunque ahora politicamente muy poco correcto.

Academica Palanca

No sé si os gustaban, pero a mi algunas cosas sí... y esta es una de ellas




9 de abril de 2009

Delirios Frikis

Una prueba de que cuando nosotros vamos, otros ya han ido, han vuelto y se aburren.






Y lo "más grande" para el final

This is an special request by somebody?....

somebody es un friki con pasta, el mito existe.

5 de abril de 2009

Algoritmos útiles

Algoritmo (del latín, dixit algorithmus y éste a su vez del matemático persa al-Jwarizmi) es una lista bien definida, ordenada y finita de operaciones que permite hallar la solución a un problema. Dado un estado inicial y una entrada, a través de pasos sucesivos y bien definidos se llega a un estado final, obteniendo una solución. Los algoritmos son objeto de estudio de la algoritmia.




No he podido resistirme, seguro que el discípulo lo podrá poner a prueba pronto y que Rubén lo podrá editar, para las oportunas correcciones.

31 de marzo de 2009

Bono, el Gospel y los impuestos

Aprovechando la inquina que Xu le profesa a Bono, haremos leña del arbol caído.
1) Supongo que lo podría titular "antes se atrapa a un mentiroso que a un cojo"

http://innisfree1916.wordpress.com/2009/03/31/nueva-polemica-de-san-bono-a-evasor-fiscal/

2)Ni escenario, ni estudio de grabación, ni marketing, son unas tipas que al acabar se fueron a comprar chopped, pero le dan cien vueltas al "gran" Bono, que tiene que dejar de cantar en el minuto 3.30 porque ni se le oye.

igual es su dinero lo que está buscando¡¡¡

29 de marzo de 2009

Tito Carl

Un poco trascendente para un Domingo noche pero al verlo he recordado cuando lo vi la primera vez.

27 de marzo de 2009

Crónicas de un tullido

Hola a todos,

Parece que todos estáis informados de que ahora soy un tullido y engordo las listas de bajas laborales en la seguridad social, situación que por lo visto es muy común en algunas comunidades autónomas. Sin embargo mi situación es real y afortunadamente transistoria y tiene la ventaja o desventaja de proporcionarme incontables horas en mi casa sin tener nada mejor que hacer que sacarme los mocos con dedos aparentemente inútiles para tal efecto. Si fuera más joven me dedicaría a masturbarme pero con la edad surgen otros intereses, como el de daros la brasa con una entrada en el blog.

Todo sucedió jugando a futbito, sí, ya sé que el deporte es malo, sobre todo cuando se es friki, pero ahora no puedo volver atrás. Sucedió en lo que se llama un "lance del juego" que traducido significa "metiste la pierna donde no debías,  so capullo". Tras el intenso dolor inicial y comprobar que la hinchazón de mi tobillo era evidente hasta para los miopes, me empecé a preocupar de que quizá aquella torcedura fuera un esguince más serio que otros, especialmente porque no podía doblar el pie, no respondía a las órdenes de mi cabeza.

Mis compañeros en un alarde de generosidad, que en ningún caso se podría haber esperado de mí de haber sido ellos los postrados en tal situación, me acompañaron conduciendo mi coche hasta casa. Allí me esperaba mi facultativa particular que me llevo a urgencias, yo por mis experiencias anteriores pensaba esperar al día siguiente. 

Tener un médico en casa tiene sus desventajas, comparado con lo que ve en el curro, nunca tienes nada grave y no te hacen caso y sus ventajas puedes ir directito a urgencias y no esperar demasiado. Sin embargo la médico que me soporta es pediatra y me llevo a pediatría... ¡Dios mío, que humillante¡, ni que decir tiene que mis 80 kg con barba, allí destacaban de manera notoria. ¡Qué vergüenza!

Dicho esto aparece el traumatólogo, y me empieza a tocar el tobillo, como a él no le duele, lo toca como si fuera el carnicero delante del solomillo. Yo, en mi inocencia, pienso que lo que pasa es que no sabe dónde me duele. Me decido a emitir gemidos de dolor cada vez que me toca. Al ver que no desiste en su sádica actitud, decido ser un poco más directo.

- Digo "Ay", por si quiere saber donde me duele.

- Ya sé que te duele y dónde-- Toma castaña, encima tortura por placer.

Y con una sonrisa me dice;

- Tienes rotura completa de los ligamentos del tobillo. (eso no suena bien, pienso para mí). Vamos que te has roto todos los ligamentos- y pasa a señalarlos-  este, este y este y también la cápsula anterior.-- A decir verdad dijo los nombres, pero como no se llaman ni Pepe, ni Pedro,  ni Juan, ni nada por el estilo no me quede con ellos.

Así que aquí estoy con una semana de férula, 4 semanas de yeso y unos 4 meses más de rehabilitación hasta que el pie esté completamente "funcional" (según sus propias palabras). Lo que me deja la duda de qué quiere decir funcional, ¿quiere decir que tardaré 5 meses en caminar?,  ¿que tardaré cinco meses en volver a correr?.

Además según él, el curso se ha acabado para mí. Yo soy más optimista y espero volver antes de que acabe.

Ahora estoy atrapado en casa, con la pierna en alto y con la tele en silencio, qué mala es por las mañanas!, ahora por ejemplo, mientras escribo habla un señor con un cartel que pone "Adiós a las pérdidas de orina", debe ser un tema con enjundia porque están con ello desde que me he puesto a escribir esto.



5 de marzo de 2009

Crónicas del pequeño Lord: la mochila

Antes de nada, un saludo a todos los foreros!

Bueno, quisiera agradecer el regalo que me hicisteis al nacer: la mochila para que me lleven mis padres. No la he podido estrenar porque el papi ha estado liado y no ha podido comprar el adaptador para mi tamaño hasta hace poco, pero ya lo tenemos aquí, y por ahora me voy acostumbrando a estar a cuestas, que ya peso mis 6 kg y los papis se cansan de tenerme en brazos (jejeje).


Aunque al principio no me gustaba mucho, ya he ido al super colgado de mi papá, y me he pasado casi una hora durmiendo a pierna suelta. En fin, lo dicho, muchas gracias por darme la bienvenida y por el detalle, seguro que me será muy útil!

24 de febrero de 2009

¿ De qué me suena esto?

En Italia ha pasado esto: (Europa Press)

El Consejo de Ministros del Gobierno que dirige Silvio Berlusconi aprobó hoy un decreto urgente contra los violadores, en el que se incluye la autorización y regulación de rondas de ciudadanos no armados que patrullarán los barrios por la noche para velar por la seguridad de sus vecinos.

La aprobación con carácter de urgencia de esta norma es consecuencia directa de los últimos casos de violaciones acaecidos el pasado fin de semana en Roma, Bolonia y Milán, los cuales generaron un intenso clamor social.

El ministro del Interior, Roberto Maroni, explicó que las rondas "no irán armadas sino que sólo estarán dotadas de teléfonos móviles y radiotransmisores para que así puedan advertir a las fuerzas del orden" con rapidez.

Bueno ya veremos qué pasa, pero ahora queridos amiguitos recordemos otros casos de patrullas ciudadanas




21 de febrero de 2009

Video de Seguridad en el trabajo

Desde el minuto 1:50 (aprox ) empieza a degenerar y el resto hay que verlo, es el mejor video de seguridad que he visto...

18 de febrero de 2009

Delegar Competencias

El texto que reproduciré a continuación viene de un e-mail que me mandaron hace unos días. Me pareció curioso, y por eso decido pegarlo aquí.


Cierto día, un día aburrido y monótono en una empresa aún más aburrida y monótona, el director de dicha empresa daba vueltas a su despacho sopesando cuidadosamente una controvertida cuestión.

-¿Me amará mi mujer? -se decía- ¿o es que sólo me quiere por mi dinero?

En esto que entra el subdirector de la empresa con un dibujo de su hija de cinco años en la mano, sin nada que hacer, y, cuando se dispone a enseñárselo al director, éste le replica:

-Tienes que averiguar si mi mujer me ama o sólo está conmigo por mi dinero. Te doy una hora.

Y se sienta en su sillón para intentar resolver un cubo de Rubbick, actividad que deja unos minutos más tarde para ponerse a gastar bromitas telefónicas.

El subdirector, entretanto, se va a la sala de juntas, donde todos los accionistas de la empresa se están tomando un café. Discuten sobre política, y algunos tiran avioncitos de papel. Salta a la vista que ninguno de ellos tiene nada que hacer.

El subdirector expresa el problema con las siguientes palabras:

-El jefe quiere saber si cuando se tira a su mujer, ella accede por amor o por dinero. Tenéis 45 minutos para dar con la respuesta.

Algunos se levantan para dar una vuelta y meditar, otros se quejan por la delegación de competencias, algunos de ellos roncan y otros sencillamente nunca se dieron cuenta de que aquello iba con ellos.

Uno de los que se levanta se encuentra al relaciones públicas de la empresa enzarzado en una discusión con una máquina expendedora sobre el cambio, evidentemente sin nada que hacer.

-El jefe quiere saber si su mujer se lo trajina por amor o por dinero. Tienes un cuarto de hora para darme la respuesta.

El relaciones públicas sale corriendo, baja hasta la primera planta, y se encuentra la mesa del becario, hasta arriba de papeles, con una cinta en la cabeza y más agobiado que cualquier ser que hubiesen conocido.

-Escucha, tú, el director quiere saber si su mujer se acuesta con él por dinero o por trabajo. Tienes 5 minutos para responder.

Entonces el becario, sin levantar la cabeza del trabajo, contesta.

-Es por amor.

Cuando el subdirector, el accionista que había encontrado al relaciones públicas, y el relaciones públicas se lo dicen al director, éste queda impresionado ante la presteza de la respuesta del becario.

Baja para hablar con él y le pregunta que cómo puede estar tan seguro.

En ese momento, el beario, ya harto de que no le dejen trabajar en paz, salta y exclama:

-¡Porque si fuese por dinero también lo tendría que hacer yo, joder!

17 de febrero de 2009

Los mallorquines

Encontré esto en alguna parte, asegura que es de un artículo del Diario de Mallorca, he intentado encontrar el día, pero no lo he conseguido.

Va sobre el carácter mallorquín. Todos sabemos cómo somos, pero publicar uno sobre nosotros, me permitirá más adelante publicar sobre otros pueblos. Así por ejemplo el primero que me viene es el vasco, por señalar uno al azar.

¿Cómo somos los mallorquines? Los estudios de la psicología de comportamiento del mallorquín son abundantes, sobre todo en formato de bolsillo y de salón. No hay gabinete alemán de inversiones en Mallorca que no ofrezca a sus clientes un par de folios descriptivos del carácter mallorquín. Uno de ellos les alerta sobre la capacidad negociadora del indígena, de la que dice no debe ser en absoluto despreciada.

Sin necesidad de remontarse a la época talayótica, Juan Cortada describía hace ciento cincuenta años que una de las constantes del carácter del mallorquín del siglo XIX frente al forastero era sobrevalorar el pago de sus servicios. “Patriótica es, por cierto, la manía de los mallorquines de encarecer todas las cosas de la isla y estimular al forastero a que la visite”, dice el autor de “Viaje a la isla de Mallorca, en el estío de 1845”. En estas mismas páginas el propio Cortada habla de un fondista de Manacor que “vive honradamente de su hacienda... y de la ajena, según es fácil de comprobar a la hora de pagar la cuenta”.

En toda la bibliografía tópica encontramos la misma constante. George Sand refleja también que un monje exclaustrado de Valldemossa, que hacía las veces de boticario, le hizo pagar a precio de oro unos pétalos de violeta para hacer una tisana que calmara la tos tuberculosa de Chopin. Como esta señora no hablaba con eufemismos, en lugar de describir la inclinación natural del mallorquín a la sobrevaloración de lo suyo dejó escrito sin tapujos que los habitantes del lugar eran unos auténticos ladrones.

Luis Ripoll, en un cuidado opúsculo titulado precisamente “Nuestro carácter” exhibe esta tendencia a la especulación y reproduce una conversación que tuvo con una payesa que, al verle que observaba la torre de un molino en la carretera de Santa Maria a Esporles se le acercó para que lo comprara. “I què en voleu, madona?”. ”Idò posi 70.000 duros (que en los años cincuenta era un dineral)”. A la consideración de que parecía un precio exagerado puesto que apenas tenía unos metros de terreno y la construcción estaba medio derruida, la payesa respondió con reflejos de pantera: “Jo li dic que és barato.... Si vosté sabés els pintors que l’han pintat!”. La avispada señora era una precursora del concepto de royalties.

Cualquiera que haya querido comprar alguna finca directamente al propietario sabe lo duro que es. De hecho, en muchos casos, cuando después del consiguiente intento de regateo el comprador, exhausto, ofrece la cantidad que le ha pedido desde un principio el vendedor, éste decide que no hay trato y que si se quiere que lo haya debe ofrecer una cifra mayor. En su mentalidad se concibe de forma natural y preclara que si la cantidad le conviene a la parte compradora, a él no le conviene en absoluto.

En realidad, lo peor que le puede ocurrir a un comprador es que sea él quien se interese por adquirir una finca o cualquier tipo de bien inmobiliario. Aquí está muerto. Se puede encontrar con una sitcom muy habitual: le dicen que aquello que le interesa no está a la venta porque es herencia familiar del abuelo y que, por tanto, tiene un valor emocional incalculable. Y si el aspirante a comprador manifiesta comprender la situación y retira su interés, su interlocutor le soltará sin perder un segundo un “.... ha de ser que m’oferesquin una pardalada que no pugui dir que no...”. La racionalidad explota por los aires. En Mallorca el valor emocional de las herencias es perfectamente calculable en euros.

Este es otro de los comunes denominadores en los que los retratistas de la idiosincrasia mallorquina insisten: la absoluta falta de resistencia ante los embates del dinero. La más sólida de las convicciones se desintegra al instante si hay un interés superior en forma de talón bancario.

El archiduque Luis Salvador dejó registro de los deseos de una joven valldemosina de diecisiete años que le confesó su decidida voluntad de hacerse monja y vivir en la virtud. Pero un minuto después le añadió: “Una de dos: o entraré en un convento o me iré a Barcelona”. El Habsburgo, sorprendido, le preguntó el porqué de Barcelona. “Pues porque allí hay muchos soldados”, respondió con igual convicción. El inquilino de Miramar comprendió perfectamente que este caso, como dice Luis Ripoll, soldado era sinónimo de macho y dinero. Sin convicciones, extraordinariamente sensibles al sonido de las monedas y con una insólita sobrevaloración de lo propio... No sé si existe una huella genética que determine un comportamiento colectivo, pero este cóctel descubierto en el pasado puede explicar muchas cosas del presente.

11 de febrero de 2009

Saludos del pequeño Lord


Hola quería aprovechar para dar las gracias por la visita del otro día y por los regalos. Estoy machacando a la Mami y engordo que da gusto. De cada vez estoy más despierto y doy más guerra. Desde luego mi papa me enseñará a despreciar a los de letras, me inculca los valores musicales adecuados (Star Wars) e incluso empiezo a hacer mis pinitos en el sumum arte de tirar dados. Sire tiembla, los dados se me dan bien!!

31 de enero de 2009

Valkyrie

Dado que cualquier lector (digno) de este blog, ya conoce los pormenores de la operación Valkyrie, paso a hablar directamente de la película.
Anoche fuimos a ver la película del inepto de Tom Cruise, yo entré en la sala con mi retaila de bufidos y aspavientos preparados, cual Maxi en una conferencia cualquiera.
Pero por improbable que parezca, volví a casa con todos mi repertorio de quejas sin desprecintar.
La película pese a no llegar ni por asomo a la categoría de "El hundimento", está muy bien, es fiel a lo hechos, está bien parida, y contra todo pronóstico no es un pila de efectos especiales aderezada con primeros planos de Tom Cruise.
No hay historia de amor, no hay conflicto paterno-Cruise, Cruise no gana al final ( yo ya me preparaba para lo peor )...
Pues nada de todo eso¡ La película es una narración si bien un poco superficial, exacta de lo acontecido en los días previos al 20 de Julio, y una somera invocación a las distintas motivaciones que cada uno de ellos tenía para involucrarse. en todo caso de lo que peca es de falta de minutos, en los que se pueda entrar en más profundidad en los personajes, ya que alguno parece un poco atontado y no lo era, y otros personajes no queda claro ni quienes son ni de donde han salido. Pero como en el trailer salen escenas que luego no se ven en la película, lo mismo existe luego una versión extendida que lo arregle.

El comentarista

Atención al tipo que comenta este video, es el asco convertido en carne. Como el tipo este sea igual de normal, tiene que ser la bomba.

27 de enero de 2009

El Comentaro del Odio: Crónicas del Mediador; Preludio

Mi masoquismo me supera.
Eso ya lo sabía, por supuesto. Es más, debí habérmelo imaginado. Cuando el que fuera director de mi instituto pasó por la puerta y nos pidió que cerrásemos los ojos, me imaginé lo peor.
Tras cinco minutos concentrándome en el aire que entraba por mis fosas nasales, frío, y salía, caliente, para después imaginarme que al entrar era de un color dorado y, al salir, azul oscuro, nos dejó abrir los ojos.
Él seguía allí, cosa que pude haber deducido por haber pasado el lapso de tiempo que nublaba mi visión sin poder desconectar mi audición. Al comprobar que, efectivamente, estábamos más relajados, procedió a exponer el motivo de su visita.
Me di cuenta de que eso venía precedido por la inevitable declaración de principios, que dura diez minutos, nos habla de la mediación que, según su entender, consistía en aprender a ponerse en el lugar del otro y saber escuchar.
Cuestión, qe no sé cómo, ni por qué, me he apuntado a esos cursos, y los primeros miércoles de febrero, de 14:00 a 15:00, me voy a ver obligado a volver a esa cárcel infernal de la que muchos pujan por salir.
Lo bueno es que quizá me dé material para el blog.

15 de enero de 2009

Al principio fue la línea de comandos

Neal Stephenson

HACE UNOS VEINTE AÑOS, a Jobs y Wozniak, los fundadores de Apple, se les ocurrió la muy extraña idea de vender máquinas de procesamiento de información para uso doméstico. El negocio despegó, sus fundadores hicieron un montón de dinero y recibieron el crédito que merecían como osados visionarios. Pero en esa misma época, a Bill Gates y Paul Allen se les ocurrió una idea todavía más extraña y fantasiosa: vender sistemas operativos de ordenador. Esto era mucho más extraño que la idea de Jobs y Wozniak. Un ordenador por lo menos tenía cierta realidad física. Venía en una caja, podía abrirse y enchufarse y se podía ver cómo parpadeaban las luces. Un sistema operativo no tenía ninguna encarnación tangible. Venía en un disco, claro, pero el disco no era, a todos los efectos, más que la caja que contenía el sistema operativo. El producto mismo era una serie muy larga de unos y ceros que, cuando se instalaba y se cuidaba bien, te daba la capacidad de manipular otras series muy largas de unos y ceros. Incluso los pocos que de hecho comprendían qué era un sistema operativo de ordenador posiblemente pensaban en ello como un prodigio increíblemente complicado de la ingeniería, como un reactor o un avión espía U-2, y no algo que pudiera llegar a ser (en la jerga de la alta tecnología) productizado.

Pero ahora la compañía que fundaron Gates y Allen vende sistemas operativos como Gillette vende hojas de afeitar. Se lanzan nuevas versiones de sistemas operativos como si fueran películas de Hollywood, con el respaldo de celebridades, apariciones en talk shows y giras mundiales. Su mercado es lo bastante vasto como para que la gente se preocupe de si ha sido monopolizado por una compañía. Incluso los menos inclinados a la técnica de nuestra sociedad tienen ahora al menos una idea nebulosa de lo que hacen los sistemas operativos; lo que es más, tienen opiniones sólidas sobre sus méritos relativos. Es ya un conocimiento compartido el que, si tienes un programa que funciona en tu Macintosh y lo pasas a una máquina Windows, no funciona. Esto sería, de hecho, un error risible e idiota, como clavar herraduras en las ruedas de un coche.

Una persona que entrara en coma antes de la fundación de Microsoft y despertara hoy, tomaría el New York Times de esta mañana y no entendería nada --o casi:


Ítem: el hombre más rico del mundo hizo su fortuna a partir de ¿qué? ¿ferrocarriles? ¿buques? ¿petróleo? No, sistemas operativos.
Ítem: el Departamento de Justicia está investigando el supuesto monopolio en sistemas operativos de Microsoft con herramientas legales que se inventaron para restringir el poder de los jefes de bandas de ladrones del siglo XIX.
Ítem: una amiga mía me contó recientemente que había interrumpido un (hasta entonces) estimulante intercambio de e-mails con un joven. «Al principio parecía un tipo tan inteligente e interesante --dijo-- pero luego empezó a ponerse en plan ``PC-contra-Mac''.»


¿Qué diablos está pasando aquí? Y ¿tiene futuro el negocio de los sistemas operativos, o sólo pasado? Lo que sigue es mi opinión, que es completamente subjetiva; pero, dado que me he pasado bastante tiempo, no sólo usando, sino programando en Macintosh, Windows, Linux y BeOS, tal vez no sea tan desinformada como para carecer por completo de valor. Este es un ensayo subjetivo, más crítica que artículo de investigación, y puede parecer injusto o sesgado comparado con lo que se puede encontrar en las revistas de PC. Pero, desde que salió el Mac, nuestros sistemas operativos están basados en metáforas, y, por lo que a mí respecta, es legítimo cuestionar cualquier cosa con metáforas dentro.

4 de enero de 2009

Wii Dance...

Hay episodios vergonzosos que es mejor olvidar... aunque claro, a nuestra edad ya no se puede pedir mucho más. La culpa es de no haber empezado a practicar antes como los macacos de los videos:

http://www.youtube.com/watch?v=6JzcqALklRs

http://www.youtube.com/watch?v=p9n3izL0HSA

2 de enero de 2009

Baviera, esa panda frikis

(Sir Thomas Malory dice: este relato, que tanto me ha recordado a El Último Gay de Escocia, no es mío. Sin duda el escritor está más sembrado que yo, y le pido que, si descubre esto, se lo tome como admiración y no como robo)

Kgw

(Nota previa: ¡anacronismos por doquier! ¡cachondeo! ¡la juerga padre! Luego no digas que no te avisamos)

Múnich, enero de 1419
Era una noche muy oscura aquel jueves por la mañana... o tal vez fuera martes... puede que incluso domingo. Lo que estaba claro es que:
1) era enero porque Federico de Ñion y Cifuentes se estaba congelando
2) era el año 1419 porque no se veía ningún taxi por la calle y la gente vestía como si fueran extras de Robin Hood 2.
A pesar de todo eso, Federico se armó de valor para preguntarle al mecánico que tal veía la avería del coche, que le había dejado tirado en ese rincón del mundo.

-Mire usted, la verdad es que a eso se le llama mala suerte ¡las cuatro ruedas pinchadas al mismo tiempo!
-¿Tan grave es? - preguntó - Es que se me hace tarde para la boda de unos amigos....
-Bufff, pues que quiere que le diga: ya sabe, esto es Baviera, somos un país pequeño, los repuestos tardan en llegar... y encima todavía no se le ha ocurrido a nadie extraer caucho para hacer ruedas... Eso sí, en cuanto se inventen las ruedas, le pido unas al instante. Pero póngale un par de siglos, más o menos
- O sea, que va a tardar un tiempo, ¿no? Vaya, pues entonces sí que voy a llegar tarde.... ¿podría usar su teléfono?
- ¡Pero, hombre! ¡Si tampoco se ha inventado el teléfono! Dicen que es cosa de un americano. Y como nadie ha descubierto América... Para eso va a hacer falta otro par de siglos
- Jo, pues menudo problema... ¿Y no hay ninguna manera de acelerar esto un poco? Porque si tengo que esperar muchos siglos, casi que la boda habrá acabado cuando llegue.
- Ya le digo. A lo mejor llega a tiempo de la boda del tataranieto de sus amigos... - el mecánico se rascó la cabeza, como si pensase en algo y añadió - Bueno, si le corre mucha prisa puede intentar ponerse al servicio de nuestro soberano. Total, sólo tiene que aumentar el poder Baviera, conseguir un puerto, descubrir América, encontrar árboles de caucho, refinarlo, convertirlo en ruedas y ya está.
- Mire, no es mala idea, después de todo. ¿Dónde está el soberano ese?
- Siga todo recto, a la segunda choza gire a la derecha. Entonces verá una casa muy, muy grande, pero de piedra. Eso es el castillo. Llame a la puerta y pregunte por el Duque Ernest. Diga que va de parte mía, y a ver qué tal le va.
- Está bien, pues muchas gracias.
- A mandar, hombre. a mandar.

Estamos en el castillo de Múnich. Después de haber convencido a los guardias de la puerta que no es un vendedor de enciclopedias - y eso que aún no se han inventado - Federico de Ñion y Cifuentes, se encuentra frente al duque Ernest, mandamás de Baviera, que se atusaba el bigote con fruición, y hasta alevosía:

- Así que usted quiere ser consejero real... ¿Tiene experiencia? - dijo el duque, mirándole a los ojos.
- Un montón, señor duque, con decirle que yo fui consejero de Rómulo Augústulo, no le voy a decir más - se ufanó Federíco-
- ¿Ese no fue el último emperador del Imperio Romano? Menudo consejero está usted hecho...
- No, si yo le decía: "No te acerques a los bárbaros, no te acerques a los bárbaros", pero nada, él ni caso. Si es que la juventud de ahora va a lo suyo.
- A mí me lo va a decir, tienen el seso sorbido con los juegos modernos. - el conde Ernest se acercó a su interlocutor y le dijo por lo bajini - Entre usted y yo, eso del ajedrez es un invento del demonio, lo que yo le diga.
- Cuánta razón tiene. Entonces, ¿lo del puesto de consejero?
- Creo que va a ser suyo, de todas maneras no se ha presentado nadie más. Los jóvenes, que no quieren trabajar duro, sólo irse de cruzadas y tonterías así. Tan sólo una pregunta más. ¿sabe usted Ofimática?
- ¿Eh? ¿Y eso qué és?
- Ni idea; no sé porqué me han entrado unas ganas enormes de preguntárselo.
- Ahh, vale. Entonces, ¿cuándo entro a trabajar?
- Pues por mí, si es ahora mismo, mejor que mejor. Hay tantas cosas que hacer: repartir presupuestos, contratar personal, entrenar tropas. .. Eso sí, si no le importa mucho, procure manterner Baviera independiente. Es que es un regalo familiar y quiero pasárselo a mi hijo , a ver si se le quita esa tontería del ajedrez de encima.
- Descuide, señor Duque. A sus órdenes, señor Duque.
- Hale, Don Federico, que le sea leve. Y ya me contará lo que se le ocurra.

Con estas palabras, el duque Ernest cerró la puerta tras de sí. Don Federico de Ñion y Cifuentes se sentó en la silla de su despacho y empezó a ordenar papeles. Tenía que conseguir unas ruedas para su coche lo antes posible. Y un teléfono... Así fue como comenzó una de las mayores epopeyas de la historia bavárica... baverina... bávara; eso, bávara:

21 de diciembre de 2008

La Fiesta de las Luces

He decidido velar por vuestra caóticas almas una vez más y recordaros que hoy, 21 de diciembre, empieza la Hannukah.
La historia de esta celebración ya se contó hace un año, por lo que no me extenderé más.
Con todo esto, comienzo la etiquetación de "El Fantasma de las Navidades presentes", y la segura serie de columnas del odio sobre las cenas familiares.
En fin, id en paz, y como se suele decir: un gran milagro ocurrió allí.

Shallom!

8 de diciembre de 2008

Umpa Lumpa

Lo he encontrado, esto lo tiene que estar escribiendo un físico, no hay otra

Big Bang Theory

Indispensable, lo mejor desde los primeros capítulos de House.
Este capítulo es sólo una muestra, y tiene el chiste de los umpalumpas eliminado, pero el final es... indescriptible

5 de diciembre de 2008

Ya¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

Finalmente Samuel ya está aquí, como no podía ser de otra manera, ya va adelantado respecto a su promoción, les lleva un mes de ventaja, aunque por otra parte ha llegado un día tarde.
Todo ha ido bien, aunque tampoco tenemos demasiados datos, pesa 2,5 kg, es tranquilo, y come.
Los datos son confusos, ya que la mediana acaparó el teléfono y Lord Toni no está para largas conversaciones telefónicas. En breve confío en disponer de algún material gráfico.
En fin suerte a los agraciados.

30 de noviembre de 2008

Es muss sein!

Mylan Kundera

Cierto señor Dembscher le debía a Beethoven cincuenta marcos y el compositor, que jamás tenía un céntimo, se los reclamó.
"Muss es sein?", suspiró desolado el señor Dembscher y Beethoven se echó a reír alegremente: "Es muss sein!", inmediatamente anotó aquellas palabras y su melodía.
Compuso sobre aquel motivo realista una pequeña composición para cuatro voces: tres voces cantan "es muss sein, es muss sein, ja, ja, ja", "tiene que ser, tiene que ser, sí, sí, sí" y la tercera voz añade: "Heraus mit dem Beutel!", "¡Saca el monedero!".
Ese mismo motivo fue un año más tarde la base de la cuarta frase de su último cuarteto opus 135. Beethoven ya no pensaba entonces en el monedero de Dembscher. La frase “es muss sein!” le sonaba cada vez más majestuosa, como si la pronunciase el propio Destino. En el idioma de Kant, hasta el “buenos días”, con la entonación precisa, puede adquirir el aspecto de una tesis metafísica.
El alemán es un idioma de palabras pesadas. De modo que “es muss sein!” ya no era ninguna broma, sino “der schwer gefasste Entschluss”.
De ese modo, Beethoven transformó una inspiración cómica en un cuarteto serio, un chiste en una verdad metafísica. Ésta es una interesante historia de transformación de lo leve en pesado (o sea, según Parménides, de transformación de lo positivo en negativo). Sorprendentemente, semejante transformación no nos sorprende.
Por el contrario, nos indignaría que Beethoven hubiese transformado la seriedad de su cuarteto en el chiste ligero del canon a cuatro voces sobre el monedero de Dembscher. Sin embargo, estaría actuando plenamente de acuerdo con Parménides: ¡convertiría lo pesado en leve, lo negativo en positivo! ¡Al comienzo (como un boceto imperfecto) estaría la gran verdad metafísica y al final (como la obra perfecta) habría una broma ligera! Sólo que nosotros ya no sabemos pensar como Parménides.

21 de noviembre de 2008

Se hace saber....

Que me lo paso muy bien en Madrid
Y que "mañana" empiezo a estudiar
xD

19 de noviembre de 2008

Se hace saber...II

Que este sábado parece que volveremos a jugar... a Rokugan o napos, ya se verá, si el discípulo está interesado que se manifieste.

10 de noviembre de 2008

Sí, soy YO...

El otro dia mr. Xu me comentó que una serie de personajillos habían encontrado nosesabecomo el blog...y que le preguntaron que si El Leñador era "yo".
Pues sí señores, ya que se os veía interesados, El Leñador sigue en pie y dando guerra desde Madrid... y sí, soy quien vosotros pensais. (Cuanto misterio por favor..)

Ya que estoy, y porque me apetece, os voy a aconsejar a los de ciencias que antes de seguir en la rama, os lo penseis dos veces... No todo el mundo está capacitado para aguantar a profesores mucho más cabroncetes que Xu, ni todos los hígados pueden aguantar el ritmo de la sangría garrafonera típica universitaria.
Aun así, ánimo, que pese a lo hijos de **** que sean los coordinadores de selectividad de Baleares, con un poco de suerte sacais algo de nota y os podreis plantear la posibilidad de venir a disfrutar de la buena vida. Y si no, siempre estareis a tiempo de meteros en Magisterio en la UIB (con todo el respeto de los que estudian o han estudiado magisterio en la UIB).

Y no lo olvidéis chicos, Madrid is Hardcore.

30 de octubre de 2008

Se hace saber...

Que si logramos hacer coincidir las agendas, este fin de semana jugaremos a Rol o Napoleónicos.
Interesados enviar email o comentario a este post

28 de octubre de 2008

La fuerza Centrífuga

Ayer en clase me volvió a pasar algo espectacular, quien dice que la docencia es aburrida?
Ayer comenzó el tema de "electricidad", y dado que es una de esas clases desdobladas, tuve la oportunidad de escuchar lo siguiente:
"Los átomos están formados por un núcleo y unos electrones que les dan vueltas" ( el dibujo que lo acompaña no hace falta que lo describa verdad?)
"Estos electrones son atraídos por el núcleo" ( Bien...vale )
"Irían contra el núcleo si otra fuerza no los empujara en sentido contrario" (...umhhh?... con alumnos de 3 ESO no se donde pretende llegar pero en fin...)
"La otra fuerza que lo mantiene en la órbita es.... La fuerza centrífuga, que estira de él hacia afuera" (Aquí se me cayeron los huevos, y del dolor me desmayé y no recuerdo nada más)
Y para que veáis como está la cosa, me parece de los mejores profesores que he visto.

24 de octubre de 2008

Paciencia?¡

Hoy en este antro en el que doy clase me ha pasado algo que todavía no logro clasificar, pero que refuerza mi idea de que los alumnos no son lo pero de este instituto.
Al acabar las clases, ha venido una alumna ( muy correcta ) a pedir que le abriera UN aula, y recalco lo de UN porque resulta que no sabe el número ( empezamos bien ), le explico que tenemos que saber el número para poder pedir la llave en secretaría.
Tras las pertinentes averiguaciones descubrimos que la denominación del aula es T13. Bien en principio un problema prácticamente resuelto, vamos a secretaría, pedimos la llave del aula T13, vamos a la puerta, introduzco la llave, y sorpresa¡¡¡ no abre, no es la llave.
Me cago en todo y vueeeeelvo a secretaría, y aquí viene lo bueno. Tras explicarles que no funciona la llave, ¿que me dice el anormal del mostrador? Que... "tengo que tener paciencia". Paciencia¡¡¡¡ No coño, tengo que tener la llave correcta, es más tu trabajo implica ser capaz de entregar la llave correcta.
Sí, sí que hay que tener paciencia, pero para soportar que un bedel imbécil (a nivel atómico) te vacile.

22 de octubre de 2008

¡Felicidades!

Citando mi libro de geología:

“Quants anys té el nostre planeta? Són molts els que han intentat respondre a aquesta pregunta al llarg de la història.
La societat occidental, sota la influència del cristianisme, va buscar la resposta en la interpretació de la Bíblia. Al segle XVII, un arquebisbe va afirmar que la Terra havia estat creada el 22 d’octubre de l’any 4.004 a.C.”


En fin, feliz 6012º aniversario, supongo.

3 de octubre de 2008

Todas la putas tienen suerte

Aprovecho este rato que estoy de guardia de 14.00 a 15.00 en el instituto un Viernes, para colgar una crónica de lo que finalmente ha sido el inicio de curso.
Contra todo pronóstico pese a los malos augurios, el decepcionante estado del centro, el pavoroso claustro... parece eso, que todas las putas tienen suerte, y que de momento el curso no pinta tan mal como se me antojó al principio.
De las 15 horas que debo dar de clase, resulta que, gracias a que ha desaparecido un curso de Bachillerato, el Jefe de departamento viene a desdoblarme durante seis horas, tres en 3ª y 3 en 4ª. Y como donde no hay patrón manda marinero... pues yo estoy como un espantapájaros al fondo de la clase. Pero no es que no haga nada tomo nota porque lo que el explica en clase yo lo voy repitiendo durante la semana en mis clases de 3º y 4º. Así que no sólo doy seis horas menos de clase, además me ayudan a preparar las ya sencillas clases de tecnología.
La hora de repaso que se me asigno para los que tienen la tecnología aprobada de 1º, resulta que es ( para ellos ) de asistencia voluntaria, así que no viene nadie. Otra hora menos.
Si bien soy tutor de un 3º, parece que será llevadero. No son los ángeles del infierno, son más tontos que malos, y mira que alguno llega a ser tonto. Por contra otros son bastante espabilados, al menos para lo común de estos lares.
Además es incluso divertido, en clase hay
3 x Ecuador
1 x Colombia
2 x Bolivia
1 x República Dominicana
1 x Nigeria ( inglés & nigeriano )
1 x Guinea Ecuatorial
1 x Marruecos
1 x Bulgaria ( búlgaro & ruso )
1 x Polonia ( polaco )
2 x España
He decidido que la mejor hora es la de tutor, les insulto, diserto, sermoneo, castigo... y encima les gusta.
Otro día haré un repaso de algunas de la joyas del instituto.

24 de septiembre de 2008

De vals va la cosa

En educación física, al final de curso, quizá nos hagan bailar vals, o tango, o chachachá.
Sin duda, puestos a elegir, prefiero el vals.
Un dos·tres, un dos·tres, un dos·tres.

The Last Waltz, de Gho Young-wuk (OldBoy)


Segundo Vals, Jazzsuite, de Dimitri Shostakovich


La Valse d'Amélie, de Yann Tiersen (Le fabuleux destin d'Amélie Poulain)

17 de septiembre de 2008

Funcionarios

Dos días en ese antro y ya estoy hasta el gorro, este va a ser un curso muuuuuuuy largo.
La mañana ha empezado como era de esperar, el jefe de estudios no ha solucionado lo de los grupos de tecnología y sigo teniendo una clase con 2 alumnos y otra con 34 alumnos. Como ya me imaginaba que pasaría he advertido a una profesora de guardia (a la que denominaremos funcionaria recalcitrante) para que estuviera atenta porque intentaría averiguar cuál de los dos grupos tenía la hora equivocada y debía irse a otra aula y cuál se quedaba a dar clase conmigo.
Cuándo llevo un par de frases de explicación, me interrumpe conmocionada
Funcionaria recalcitrante - ¿Cuántos alumnos hay que guardar?
Yo- ehhhh¿¡ … Ninguno, estoy yo, pero seguramente habrá 10 o 12 que no están en el aula correcta y habrá que llevarlos a otra aula.
Funcionaria recalcitrante- Pero esto lo tiene que arreglar el jefe de estudios¡¡¡¡
Yo- sí, ya lo sé. Pero yo en el aula, no tengo sillas para todos y apenas caben, si veo quien está donde no toca, lo envío a su aula y así yo puedo ir dando clase.
Funcionaria recalcitrante – Pero yo no estoy aquí de guardia para estas cosas, le dices a que aula tienen que ir, y ya irán por su cuenta, ya lo arreglará el jefe de estudios.
Y tras esto se va muy digna a seguir con su café. Me pregunto qué entiende esta mujer que es estar de guardia. Y vale que el jefe de estudios tampoco parece un prodigio ni de inteligencia ni de eficiencia, pero es que con ayudas como esta…
Al final resulta que no es que se líen los alumnos, es que efectivamente a todos les han puesto la misma hora, menos a dos… brillante. Ya veremos como acaba porque tras una nueva conversación ( de pasillo claro, porque nadie parece que se vaya a sentar a resolverlo seriamente ) ha quedado con que ya lo mirarán y me dirán cosas.
La conversación preclara del día la he tenido con un alumno repetidor ( de tercero y de segundo ) que no obstante, parece razonable y incluso menos atontado que el resto, que me ha hecho saber tras presentar la asignatura, que estaba siendo demasiado optimista, citando textualmente, me ha dicho:
“Este no es un instituto como los demás, aquí nos dan lo justo para que podamos ir a FP, este no es ningún instituto serio donde de los de aprender”
“El año pasado nos tuvieron haciendo una casa de cartón durante dos meses, y el resto cortar maderas, y todo lo que hicimos en informática, en un año, fue una hoja de Excel y una página web con un editor”
Y lo peor es que me lo creo. Lo mejor es que el listón no está muy alto, a nada que haga ya triunfo.
De todas formas aún puede dar todo un nuevo giro inesperado, porque el profesor de tecnología del año pasado, sigue en el instituto pero ahora dando matemáticas y le interesaría cambiarme las clases. El director ha dado el visto bueno y la Consellería tiene la última palabra

12 de septiembre de 2008

Que perra es la guerra

Buscando en la chaqueta metálica he encontrado esta joya que a Xu tanto le gusta

Tutor IV

Y pasamos a la reunión de tutores, lo que es la reunión no ha sido gran cosa, el grupo de tutores es heterogéneo, un par funcionarios tipo, dos oligofrénicas, y Boris Izaguirre hecho profesor. Ni que decir tiene que el más coherente y candidato a poder mantener una conversación es Boris.
Tras los innumerables consejos de todos los que se enteran que seré tutor por primera vez, estoy perfilando mi presentación oscilo entre el estilo Patton,



o la Chaqueta Metálica, que creo que dadas las circunstancias es el adecuado

Tutor III

Pero como la diversión no tiene fin al día siguiente hay Claustro.
El Claustro ha sido de lo más movido y desde luego nada corriente
Empieza con una presentación del equipo directivo y luego sigue con la no votación del acta del claustro anterior porque tienen prisa (ya se hará otro día… claro que sí es una gente campechana sin formalismos).
Se pasa como tema estrella a la nueva normativa de expulsiones y amonestaciones, ya tengo un mal pálpito, no mola que este sea el primer tema del punto del día. De la nueva normativa, que a mí me parece de lo más razonable, deduzco que si antes no se hacía así debían tener muchos problemas. Efectivamente empieza a brotar la mierda, pero a brotar como en Gigante cuando descubre el petróleo, y me salpica como a James Dean. Un par de exaltados atacan al equipo directivo y poco menos que los tildan de ineptos, otros le defienden alegando que no se puede hacer nada, a lo que el sector crítico acertadamente responde que si no se puede hacer nada, dejemos de tener estos interminables claustros y se organicen rezos comunitarios del Rosario. No puedo evitar reírme, pero noto que soy el único. Como conozco a la gente, disimulo la risa y miro al que está sentado junto a mí con cara de reprobación.
Durante casi dos horas se tiran los trastos a la cabeza, básicamente por la mierda de alumnos que tienen, que parece ser que son más mierda que alumnos y que puede que ni como jabón puedan contribuir a la sociedad. Sale a relucir una lista de nombres con algunas de los buques insignia de lo quillaco, al parecer macarras doctorados, jóvenes promesas de la delincuencia, algún rookie incluso a debutado en las mayor league, a los que todos conocen. Rezo para que no hagan 3 o 4 ESO y estén en lo que ellos llaman el "grupo taller".
La conclusión es que más de la mitad de los alumnos se han marchado del instituto gracias a la fama que ahora tiene el instituto, y la mitad del claustro culpa a la ineptitud de la directiva y la otra mitad dice que no se podía hacer nada.
La otra hora se pierde en algo más típico, decidir los días de fiesta. No puedo evitar recordar con pena los aburridos claustros de mi antiguo instituto, que versaban sobre las tareas a realizar y no todo lo que no se puede hacer por culpa del alumnado.

Tutor II Reunión de nuevos profesores

Unos días más tarde logro averiguar cuando será la reunión de departamento, e incluso veo la convocatoria de una reunión para nuevos profesores.
Como una imagen vale más que mil palabras, la mejor manera de describir la reunión de nuevos profesores es ver este vídeo en el minuto 5, además en la biblioteca me sentía como el teniente.

Tutor

La verdad es que no sé muy bien por dónde empezar como bien dice el titulo de este post ahora soy TUTOR de un 3 ESO.
Pero para poder contar esta historia en todos sus matices hay que remontarse unas semanas atrás ( Lolo ya habrá dejado de leer ).
Al publicar las listas de interinos, contra todo pronóstico un tipo elige la plaza de profesor de programación de Inca a la que le yo aspiraba, una plaza que implica trabajarse las clases y un cierto grado de responsabilidad ya que los alumnos son mayorcitos como para ir perdiendo el tiempo.
Las primeras pesquisas indican que (y cito) “ este tipo es un vago y vive del cuento en la Consellería, dejará libre la plaza”.
Tras un tiempo prudencial y viendo que la plaza sigue ocupada me pongo en contacto con el interfecto, y con el jefe de departamento para ver qué sucede. El jefe de departamento me dice que lo ha visto y que le ha confesado que no tiene mucha idea de programar y que se quiere ir a la Conselleria. Con estos datos en la mano y haciéndome ilusiones se me ocurre ponerme en contacto con él para ver si agiliza los trámites puesto que pronto me llamarán para lo de las plazas y si todavía está sin liberar no la podré escoger (iluso de mí).
Me pongo en contacto con el interfecto que efectivamente me confirma los datos acerca de sus habilidades y desde luego deja entrever su poco interés en trabajarse las clases, no obstante me empiezan a caer los huevos al suelo cuando la conversación tiene fragmentos como este
Yo-¿Pero tú tienes idea de programar?
El Imbécil- No… (pausa dramática)… pero es que este instituto me pilla muy cerca de mi casa.
….
Yo-Pero… tendrás que preparar las clases, esto no es como dar matemáticas en ESO, esta plaza no la quieren ni los informáticos porque implica trabajo. Además si lo haces con el culo, te puedes cargar un curso de FP de grado superior que es gente que ya tiene los huevos pelados y no están para perder el tiempo…
El Imbécil- Ummmhh…. Si… ya… (verborrea no es su segundo nombre) es que… me pilla muy cerca de casa… además me voy media jornada a la Conselleria y la media jornada que me quedo ya me darán unos apuntes o algo… no dejarán que se hunda el curso.
En definitiva tras dos horas de conversación, sólo saco en claro que
a) Vive cerca de Inca
b) Se la suda no tener ni idea de la asignatura que tiene que dar
c) Directamente renunciará a la mitad de la plaza para ir a la Conselleria, donde me admite luego, que no da un palo al agua, y de hecho muchas veces ni tiene que ir.
Con este espantoso horizonte a la vista recibo la llamada de los que asignan plazas en la Conselleria con todavía un rayo de esperanza, un atisbo de fe en mi Fortuna, ya que la plaza de otro amigo que también es de informática queda liberada. Pero claro con el funcionariado hemos ido a topar, a pesar de que hace varias semanas que el chico ha informado de la vacante y de que de hecho ya está trabajando en otro sitio, cuando recibo la llamada resulta que no les consta ninguna plaza de informática… la madre que los parió a todos… y me empieza a dictar por teléfono la lista de plazas que si tienen disponibles.
En un proceso transparente y claro como pocos, en que después de dictarme varias plazas, luego me dice:
”…huy… no que está no… espera creo que tengo otra por aquí… “
y tras asegurarme que no está la que yo le digo ( con toda la credibilidad que puedan tener )… finalmente me toca ( porque es que ha sido como una lotería ) Tecnología en un instituto de Palma.
Pienso bueno, podrá ser peor, podría ser georgiano.
El mismo día me presento en el susodicho instituto en Palma, me intento consolar con argumentos como que gastaré menos en gasolina, no tendré que preparar clases…
Nada más llegar ya me recorre un mal pálpito cuando veo a un guardia de seguridad en la puerta… joder… mal vamos…
Respecto al resto del Instituto digamos que se lo podrían llevar piedra a piedra a una aldea remota del Senegal y los niños se negarían a entrar a dar clase.
Cinco minutos con el director y me lo empiezo a ver venir, es una gran bola de mierda, la oigo como va rodando por ese lúgubre pasillo mal iluminado, va rompiendo las baldosas, lenta e inexorablemente viene…
Y llega en forma de departamento de Tecnología… no sé si voy a encontrar las palabras que hagan justicia…
Me presentan a mi compañero de departamento, que muy amablemente me enseña lo que ellos denominan el “taller de Tecnología”, pero que si no fuera por sus indicaciones yo hubiera pensado que era donde tiran la basura los de electrónica.
El “taller” en una sala en un semisótano atiborrada de maquinas de carpintería y tableros de electrónica cubiertos por metro y medio de polvo, que claramente hace muchos años que nadie desentierra, no hablemos de encenderlas o usarlas. Mientras me estoy preguntando el motivo por el que la señora de la limpieza se negó hace algunos años a entrar a limpiar, vamos paseando mientras me va dando indicaciones sobre la maquinaria allí acumulada:
“ este osciloscopio no funciona, este torno no funciona, este tablero de puertas lógicas… no funciona… “
y así hasta llegar a una puerta al que hay al fondo que me advierte que no tengo que abrir porque ese cuarto está repleto de cucarachas (que asumo que si funcionan)
Cojonudo voy a dar clase en un estercolero…
Tras el paseo de cortesía intentamos infructuosamente buscar al jefe de Departamento… una vez queda claro que no está, le llama por teléfono advirtiéndome que lo más probable es que no responda si ve que es el número de la sala de profesores. Pero responde y una voz lacónica y desganada me dice que ya nos veremos en la reunión de departamento, de la que tendré noticia cuando pongan un cartel anunciándola.
El otro profesor aparentemente satisfecho del logro (casi proeza creo) de contactar con el jefe el primer día de trabajo me ayuda tan amable como infructuosamente a buscar un libro de texto del curso que debo dar, luego me muestra la sala de ordenadores ( donde debo dar un tercio de mis clases ). Supongo que a estas alturas describir la sala sería perder el tiempo, si alguien alguna vez ha visto esas fotos de las oficinas de google, se puede hacer una idea de cómo es esto, es la matriz inversa de esa foto.
Reúno valor y enciendo uno para ver que tal están,
Arranca… logo XP…pantalla de usuario & contraseña… se acabó el viaje no la conoce…
Como dato me quedo con que son 12 ordenadores grises y uno negro ( ya es algo, no me voy de vacio ) cada uno de su padre y de su madre, con pinta todos de ser mayores de edad, a alguno creo que hasta le denegarían el “Carnet Jove”.
Y aquí acaba la visita.

30 de agosto de 2008

La Columna del Odio de Mariano José de Larra

El Duende Satírico

Mariano José de Larra

Neque enim notare singulos mens est mihi,
verum ipsam vitam et mores hominum ostendere.
Phaedr. Fab. Pról. I. III.

No sé en qué consiste que soy naturalmente curioso; es un deseo de saberlo todo que nació conmigo, que siento bullir en todas mis venas, y que me obliga más de cuatro veces al día a meterme en rincones excusados por escuchar caprichos ajenos, que luego me proporcionan materia de diversión para aquellos ratos que paso en mi cuarto y a veces en mi cama sin dormir; en ellos recapacito lo que he oído, y río como un loco de los locos que he escuchado.
Este deseo, pues, de saberlo todo me metió no hace dos días en cierto café de esta corte donde suelen acogerse a matar el tiempo y el fastidio dos o tres abogados que no podrían hablar sin sus anteojos puestos, un médico que no podría curar sin su bastón en la mano, cuatro chimeneas ambulantes que no podrían vivir si hubieran nacido antes del descubrimiento del tabaco: tan enlazada está su existencia con la nicociana, y varios de estos que apodan en el día con el tontísimo y chabacano nombre de lechuguinos, alias, botarates, que no acertarían a alternar en sociedad si los desnudasen de dos o tres cajas de joyas que llevan, como si fueran tiendas de alhajas, en todo el frontispicio de su persona, y si les mandasen que pensaran como racionales, que accionaran y se movieran como hombres, y, sobre todo, si les echaran un poco más de sal en la mollera.
Yo, pues, que no pertenecía a ninguno de estos partidos, me senté a la sombra de un sombrero hecho a manera de tejado que llevaba sobre sí, con no poco trabajo para mantener el equilibrio, otro loco cuya manía es pasar en Madrid por extranjero; seguro ya de que nadie podría echar de ver mi figura, que por fortuna no es de las más abultadas, pedí un vaso de naranja, aunque veía a todos tomar ponch o café, y dijera lo que dijera el mozo, de cuya opinión se me da dos bledos, traté de dar a mi paladar lo que me pedía, subí mi capa hasta los ojos, bajé el ala de mi sombrero, y en esta conformidad me puse en estado de atrapar al vuelo cuanta necedad iba a salir de aquel bullicioso concurso.
Se hablaba precisamente de la gran noticia que la Gaceta se había servido hacernos saber sobre la derrota naval de la escuadra turcoegipcia. Quien decía que la cosa estaba hecha: «Esto ya se acabó; de esta vez, los turcos salen de Europa», como si fueran chiquillos que se llevan a la escuela; quien opinaba que las altas potencias se mirarían en ello, y que la gran dificultad no estaba en desalojar a los turcos de su territorio, como se había creído hasta ahora, sino en la repartición de la Turquía entre los aliados, porque al cabo decía, y muy bien, que no era queso; y, por último, hubo un joven ex militar de los de estos días, que cree que tiene grandes conocimientos en la estrategia y que puede dar voto en materias de guerra por haber tenido varios desafíos a primera sangre y haberle favorecido en no sé qué encrucijada con un profundo arañazo en una mano, no sé si Marte o Venus; el cual dijo que todo era cosa de los ingleses, que era muy mala gente, y que lo que querían hacía mucho tiempo era apoderarse de Constantinopla para hacer del Serrallo una Bolsa de Comercio, porque decía que el edificio era bastante cómodo, y luego hacerse fuertes por mar.
Pero no le parezca a nadie que decían esto como quien conjetura, sino que a otro que no hubiera estado tan al corriente de la petulancia de este siglo le hubieran hecho creer que el que menos se carteaba con el Gran Señor o, por el pronto, que tenía espías pagados en los Gabinetes de la Santa Alianza; riendo estaba yo de ver cómo arreglaba la suerte del mundo una copa más o menos de ron, cuando un caballero que me veía sin duda fuera de la conversación y creyó que el desprecio de las opiniones dichas era el que me hacía callar, creyéndome de su partido se arrimó con un tono tan misterioso como si fuera a descubrirme alguna conjuración contra el Estado, y me dijo al oído, con un aire de importancia que me acabó de convencer de que también estaba tocado de la politicomanía:
–No dan en el punto, amigo mío; un niño que nació en el año II, y que nació rey, reinará sobre los griegos; las potencias aliadas le están haciendo la cama para que se eche en ella: desengañémonos (como si supiera que yo estaba engañado): el Austria no podrá ver con ojos serenos que un nieto suyo permanezca hecho un particular toda su vida. ¿Qué tal? –Como quien dice: ¿he profundizado? ¿He dado en el blanco?
Yo le dije que sí, que tenía razón, y, efectivamente, yo no tenía noticia alguna en contrario ni motivo para decirle otra cosa, y aun si no se hubiera separado de mí tan pronto, y con tanta frialdad como interés manifestó al acercarse, le hubiera aconsejado que no perdiese momentos y que hiciese saber sus intenciones a las altas potencias, las que no dejarían de tomarlas en consideración, y mucho más si, como era muy factible, no les hubiera ocurrido aún aquel medio tan sencillo y trivial de salir de rompimientos de cabeza con la Grecia.
Volví la cabeza hacia otro lado, y en una mesa bastante inmediata a la mía se hallaba un literato; a lo menos le vendían por tal unos anteojos sumamente brillantes, por encima de cuyos cristales miraba, sin duda porque veía mejor sin ellos, y una caja llena de rapé, de cuyos polvos, que sacaba con bastante frecuencia y que llegaba a las narices con el objeto de descargar la cabeza, que debía tener pesada del mucho discurrir, tenía cubierto el suelo, parte de la mesa y porción no pequeña de su guirindola, chaleco y pantalones. Porque no quisiera que se me olvidase advertir a mis lectores que desde que Napoleón, que calculaba mucho, llegó a ser emperador, y que se supo podría haber contribuido mucho a su elevación el tener despejada la cabeza, y, por consiguiente, los puñados de tabaco que a este fin tomaba, se ha generalizado tanto el uso de este estornudorífico, que no hay hombre, que discurra que no discurra, que queriendo pasar por persona de conocimientos no se atasque las narices de este tan precioso como necesario polvo. Y volviendo a nuestro hombre:
–¿Es posible –le decía a otro que estaba junto a él y que afectaba tener frío porque sin duda alguna señora le había dicho que se embozaba con gracia–, es posible –le decía mirando a un folleto que tenía en las manos–, es posible que en España hemos de ser tan desgraciados o, por mejor decir, tan brutos?
En mi interior le di las gracias por el agasajo en la parte que me toca de español, y siguió–: Vea usted este folleto.
–¿Qué es?
–Me irrito; eso es insufrible –y se levantó y dio un golpe tremendo en la mesa para dar más fuerza a la expresión; golpe que hubiera sido bastante a trastornar todos los vasos si alguno hubiera habido.
Mirele de hito en hito, creyéndole muy interesado en alguna desgracia sucedida o un furioso digno de atar por no saber explicarse sino a porrazos, como si los trastos de nadie tuviesen la culpa de que en Madrid se publiquen folletos dignos de la indignación de nuestro hombre.
–Pero, señor don Marcelo, ¿qué folleto es ése, que altera de ese modo la bilis de usted?
–Sí, señor, y con motivo; los buenos españoles, los hombres que amamos a nuestra patria, no podemos tolerar la ignominia de que la cubren hace muchísimo tiempo esas bandadas de seudoautores, este empeño de que todo el mundo se ha de dar a luz, ¡maldita sea la luz! ¡Cuánto mejor viviríamos a oscuras que alumbrados por esos candiles de la literatura!
Aquí, todo el mundo reparó en la metáfora; pero nuestro hombre, que se creyó aplaudido tácitamente, y seguro de que su terminillo había tenido la felicidad de reasumir toda la atención de los concurrentes, prosiguió con más entereza:
–Jamás, jamás he leído cosa peor; abra usted, amigo, abra usted, la primera hoja; lea usted: «Carta de las quejas que da el noble arte de la imprenta, por lo que le degrada el señor redactor del Diario de Avisos». ¿Qué dice usted ahora?
–Hombre, la verdad: el objeto me parece laudable, porque yo también estoy cansado del señor diarista.
–Sí, señor, y yo también; no hay duda que el señor diarista da mucho pábulo a la sátira y a la cólera de los hombres sensatos; pero si el diarista, con su malísima impresión y sus disparatados avisos, degrada la imprenta, no sé qué es lo que hace el señor S.C.B. cuando emplea ese noble arte en indecencias como las que escribe; lea usted y verá el cuarto o quinto renglón «todo el auge de su esplendor», el sueldo de inválidas que deben gozar las letras, gracia que después nos repite en verso, el país de los pigmeos, los ojos de linces, el anteojo de Galileo para estrellas, los tatarabuelos de las letras, y otras mil chocarrerías y machadas, tantas como palabras, que ni venían al caso ni han hecho gracia a ningún lector, y que sólo prueban que el que las forjó tenía la cabeza más mal hecha que la peor de sus décimas, si es que hay alguna que se pueda llamar mejor; pues entre usted luego... vamos... yo me sofoco... El muy prosaico, ¿pues no se le antoja decir, después de habernos malzurcido un mediano pedazo de grana ajeno entre sus miserables retales, que tiene comercio con las musas, cuando en el Parnaso no le querrían ni para limpiar las inmundicias del Pegaso, no le darían entrada ni aun para recibir sus bien merecidas coces, y nos regala por muestra una cadena de décimas que no tienen más de verso que el estar partidos los renglones, y, después de mil insulseces y frías necedades, le da por imitar al señor Iriarte en el malísimo gusto de sus décimas disparatadas, como si tuviesen algo que ver los delirios de una cabeza enferma con la indolencia del señor diarista; y no ha leído la primera página del arte poética de Horacio, que hasta los chicos saben de memoria, donde hubiera visto retratado su plan antes de escribirle tan descabelladamente, que no parece sino que se hicieron aquellos versos después de haber leído el folleto, aunque tengo para mí que si el señor Horacio hubiera sabido que tales hombres habían de escribir con el tiempo tales cosas, no la hubiera hecho, porque no está la miel para... etcétera, y ¿hay quien haya dado cerca de un real (ocho cuartos, treinta y dos maravedís) por tal sarta de sandeces? ¿Por qué no le han de volver a uno su dinero? Señores, no puedo más: o ese hombre tiene mala la cabeza, o nació sin ella.
Aquí, el hombre pensó echar los bofes por la boca, y yo me lo temí cuando le interrumpió el que estaba con él.
–Efectivamente, señor don Marcelo, y yo, si fuera usted, escribiría contra esos folletistas y les cardaría las liendres muy a mi sabor.
–¿Qué dice usted? ¿Merece acaso ese hombre que se hable de él en letras de molde? Eso sería, como él dice, degradar aún más que él y el diarista el arte de la imprenta; además, que si yo me pusiera a escribir, ¿dónde habría papel? Pues qué, ¿es el único que merece semejante tratamiento? Hace mucho tiempo que nos infestan autores insulsos; digo, pues, la leccioncita de modestia... Y, vamos, que siquiera allí hay gracias, hay sales de trecho en trecho; es verdad que, como dice Virgilio, sin que parezca ganas de citar, apparent rari nantes in gurgite vasto. Sí, señor, pocas, pero las hay; también hay majaderías; tan pronto dice que no vale nada la comedia, como que es buena; las décimas son poco mejores que las del antidiarista; y, sobre todo, señores, yo no puedo ver con serenidad que haya hombres tan faltos de sentido que se empeñen en hacer versos, como si no se pudiera hablar muy racionalmente en prosa; al menos, una prosa mala se puede sufrir; pero, en materia de verso, lean lo que dice Boileau:
Il est dans tout autre art des degrés différents,
on peut avec honneur remplir les seconds rangs,mais dans l'art dangereux de rimer et d'écrireil n'est point de degré du médiocre au pire.
Y siguió:
–Si yo escribiera no dejaría tampoco en paz al autor del Clavel histórico de mística fragancia, o ramillete de flores cogido en el jardín espiritual en el día de San Juan, etc., siquiera por el título estrafalario, por esa hinchada e incomprensible metáfora, que hace cabeza de tanto disparate; y dale que ha de ser en verso, y que hasta los animales van a hablar en verso; y el autor petulante de la tragedia de Luis XVI. ¿Qué bien viene aquí el Quid feret...? de Horacio! ¿Se ha visto nunca modo más arrogante de alabarse a sí mismo en un cartel que forra los edificios de media calle?, y ¿para qué?, para producir versos prosaicos y una tragedia soporífera que debía hallarse en todas las boticas en lugar de opio; no digo nada, el de Orruc Barbarroja, cuyo autor se nos ha querido vender, y no menos petulantemente, por segundo Homero, con decir que es ciego; eso es una lástima; lo siento mucho; pero ¿qué culpa tienen las musas para que las asiente palos talmente de ciego? Pues ¿qué le parece a usted de otro título? No hace mucho tiempo que iba yo por la calle, pensando en cosa de muy poco valor, cuando levanto la cabeza y me hallo con un cartelón más grande que yo, que decía, con unas letras que dificulto se puedan escribir mayores: El té de las damas. ¿Querrán ustedes creer lo que voy a decir? Precisamente yo tengo una mujer demasiado afectada del histérico, y como este mal es tan común en las señoras, vea usted que el deseo mismo me hizo consentir en que sería alguna medicina para algún mal de las mujeres; de modo que me puse tan contento, creyendo haber encontrado la piedra filosofal, y sin leer más, ni dónde se vendía siquiera, pensando hallarlo en los cafés, me dirigí al primero que encontré, interiormente regocijado de ver los adelantos que hace la Medicina; pregunté por un té que acababa de descubrirse, exclusivamente para las señoras; respondiome el mozo: «Señor, yo le sacaré a usted té; pero hasta la presente, el que tenemos en estas casas puede servir, y ha servido siempre, para señoras y para caballeros». Creí, pues, hallarlo en alguna lonja, donde se rieron en mis hocicos; salí de aquí, y me sucedió otro tanto en una droguería, en una botica, y, por último, desesperado de encontrarlo, volví a mi cartel y distinguí, ¡necio de mí!, con la mayor admiración, que era un libro. ¡Oh, cabeza redonda, exclamé, la que produjo este título! En España, donde las señoras ni toman té, si no es cuando se desmayan y no hay por casualidad a mano manzanilla, flores cordiales, salvia o cosa semejante de las que dicen que son buenas para tales casos, ni, por consiguiente, hablan reunidas al tomarle; pues ya que quería poner un título de cosa de comer o de beber, ¿por qué no dijo El chocolate de las damas? ¡Como si fuera preciso que para hablar unas señoras estuviesen tomando algo! ¡Pues no andan por ahí mil títulos rodando, que, a lo menos, no hacen reír y no puede equivocarse lo que pueda dar de sí la obra, como Tertulias en Chinchón, Noches de invierno, y caso que fuese para hablar de personas muertas, llamáralas primero Tertulias en los infiernos o Noches en el otro mundo, y no El té de las damas, título que, después de habernos abierto el apetito, nos deja con una cuarta de boca abierta!
»Pues qué, ¿le parece a usted que si yo me pusiera a escribir dejaría a nadie en paz? No, señor; tengo ya llenas las medidas; y volviendo a la "Carta", mire usted un asunto tan bonito, si podía haber criticado al señor diarista el no pasar la vista por los anuncios que le dan, para redactarlos de modo que no hagan reír, como cuando nos dice que se venden "zapatos para muchachos rusos", "pantalones para hombres lisos", "escarpines de mujer de cabra" y "elásticas de hombre de algodón". Cuando anuncia que el sombrerero Fulano de Tal, deseando acabar cuanto antes con su corta existencia, se propone dar sus sombreros más baratos; que "una señora viuda quisiera entrar en una casa en clase de doncella, y que sabe todo lo perteneciente a este estado". Y hay más; aquí creo que he de traer una apuntacioncita que he tenido la curiosidad de hacer de varios avisos; lean ustedes:
«El lunes 8 del corriente, por la tarde, se perdió un librito encuadernado en papel de poesías alemanas, titulado Charitas. 20 de octubre.»
«En la posada de la Gallega Vieja, Red de San Luis, número 20, hay un coche que caben seis asientos para Vitoria, Bilbao, Bayona, etc.: 8 de noviembre.»
«En la calle del Baño, número 16, cuarto segundo, se venden desde hoy hasta el 12 del corriente, desde las diez de la mañana hasta el anochecer, pinturas originales de los pintores más clásicos y de varios tamaños, a precios equitativos.»
«Un matrimonio sin hijos, que saben servir perfectamente bien, y tienen quien les abonen, desean colocarse con un sacerdote u otros cualesquiera señores. 4 de octubre.»
«El día 2 del corriente se han perdido unos papeles desde la calle del Carmen hasta la iglesia del Buen Suceso, que contienen unas fees de matrimonio y bautismo de las parroquias de Santa Cruz y San Ginés.»
«El miércoles 10 del corriente se extraviaron del palco bajo número 8, en el teatro de la Cruz, unos anteojos dobles, su autor Lemiere, metidos en una caja de tafilete encarnado. 16 de octubre.»
«Se venden medias negras inglesas de estambre lisas, de hombre y mujer de superior calidad. Ídem.»
«Y sería nunca acabar; esto sólo es de octubre y noviembre. Lo del dinero está bien criticado, que yo también he tenido que poner algún aviso que otro y lo sé por mí, que no me lo han contado; y aunque no me duele el dinero cuando es preciso gastarlo, no hallo la razón por qué he de mantener con mi sueldo al señor diarista, y que el tal señor se quede riendo de mí y de cuantos tenemos la desgracia de haber perdido lo que nos hacía falta.
–Dice usted muy bien, señor don Marcelo; ha hablado usted mucho y muy bueno.
–¡Oh, si hablo! Y dijera más si no me llamase mi obligación. (Esto dijo levantándose y sacando el reloj, y yo me hubiera alegrado que hubiera apuntado con una hora de adelanto, que ya me dolía la cabeza, al paso que me gustaba aquel hombre estrepitoso.) Amo –siguió–, amo demasiado a mi patria para ver con indiferencia el estado de atraso en que se halla; aquí nunca haremos nada bueno... y de eso tiene la culpa... quien la tiene... Sí, señor... ¡Ah! ¡Si pudiera uno decir todo lo que siente! Pero no se puede hablar todo... no porque sea malo, pero es tarde y más vale dejarlo... ¡Pobre España!... Buenas noches, señores.
Entre paréntesis, y antes que se me olvide, debo prevenir que la misma curiosidad de que hablé antes me hizo al día siguiente indagar, por una casualidad que felizmente se me vino a las manos, quién era aquel buen español tan amante de su patria, que dice que nunca haremos nada bueno porque somos unos brutos (y efectivamente que lo debemos ser, pues aguantamos esta clase de hipócritas); supe que era un particular que tenía bastante dinero, el cual había hecho teniendo un destino en una provincia, comiéndose el pan de los pobres y el de los ricos, y haciendo tantas picardías que le habían valido el perder su plaza ignominiosamente, por lo que vivía en Madrid, como otros muchos, y entonces repetí para mí su expresión «¡Pobre España!».
Y volviendo a mi café, levanteme cansado de haber reunido tantos materiales para mi libreta; pero quise echar un vistazo, antes de marcharme, por varias mesas: en una de ellas se hallaba un subalterno vestido de paisano, que se conocía que huía de que le vieran, sin duda porque le estaba prohibido andar en aquel traje, al que hacían traición unos bigotes que no dejaba un instante de la mano, y los torcía, y los volvía a retorcer, como quien hace cordón, y apenas dejaba el vaso en el platillo cuando acudía con mucha prisa a los bigotes, como si tuviese miedo de que se le escapasen de la cara; hablaba en tono bastante bajo y como receloso de que le escucharan, aunque estaba en un rincón bastante retirado con una que parecía joven, y en cuyo examen no me quise detener mucho porque me hice prudentemente el cargo de que sería prima suya o cosa semejante.
Otro estaba más allá, afectando estar solo con mucho placer, indolentemente tirado sobre su silla, meneando muy deprisa una pierna sin saber por qué, sin fijar la vista particularmente en nada, como hombre que no se considera al nivel de las cosas que ocupan a los demás, con un cierto aire de vanidad e indiferencia hacia todo, que sabía aumentar metiéndose con mucha gracia en la boca un enorme cigarro, que se quemaba a manera de tizón, en medio de repetidas humaradas, que más parecían salir de un horno de tejas que de boca de hombre racional, y que, a pesar de eso, formaba la mayor parte de la vanidad del que le consumía, pues le debía haber costado el llenarse con él los pulmones de hollín más de un real.
Aparteme de él porque me fastidian los hombres vanos y no tenía gana de que me sofocara el humo que despedía; y en otra mesa reparé en otra clase de tonto que compraba los amigos que le rodeaban a fuerza de sorbetes, pagaba y bebía por vanidad, y creía que todos aquellos que se aprovechaban de su locura eran efectivamente amigos, porque por cada bebida se lo repetían un millón de veces; le habían hecho creer que tenía mucho talento, soltura, gracia, etcétera, y de este modo le hacían hacer un papel ridículo; él no conocía que nunca se granjea sino enemigos el que ofende el amor propio de los demás haciendo siempre el gasto, porque no hay uno que no quiera hallarse en el caso de hacerle para dar a los demás en cara; y como ésta es una situación envidiable, porque todos quieren ajar a los otros, sólo engendra odio hacia aquel que de este modo nos insulta, aunque saquemos partido por el pronto de su largueza; ni preveía que el día en que se le acabara el dinero serían aquellos mismos los primeros a ridiculizarle, a reírse en sus bigotes y a no hacerle más caso que si nunca le hubieran conocido. Vi que hacía ostentación de despreciar la vuelta que el mozo le dio, al mismo tiempo que una pobre anciana se le acercaba, pidiéndole alguno de aquellos cuartos que tanto despreciaba; y, efectivamente, vi que creyó cumplir con lo que debe a la humanidad el que tiene dinero, regalándola con un seco y repetido «Perdone usted, hermana»; y dándola un empellón al levantarse, añadió: «Vamos; ya se habrá empezado la sinfonía, y en esta ópera es preciso sacar todo el jugo posible a los doce reales y dos cuartos. También es desgracia que haya tanto pobre; a mí me parte el corazón; por todas partes no halla usted sino pobres».
Al fin, dije para mí, el otro tenía la cabeza huera, pero éste tiene el corazón en la lengua.
Púseme a mirar en seguida con bastante atención a otro mozalbete muy bien vestido, cuya fisonomía me chocó, y el mozo, que gusta de hablar a veces conmigo porque le suelo dar algunos cuartos siempre que tomo algo, y que conoce mi curiosidad, se acercó y me dijo:
–¿Está usted mirando a aquel caballero?
–Sí, y quisiera saber quién es.
–Es un joven, como usted ve, muy elegante, que viene a tomar todos los días café, ponche, ron en abundancia, almuerzos, jamón, aceitunas; que convida a varios, habla mucho de dinero y siempre me dice, al salir, con una cara muy amistosa y al mismo tiempo de imperio: «Mañana le pediré a usted la cuenta», o «pasado mañana te daré lo que te debo». Hace ya medio año que sucede esto; yo, todavía no he visto la cruz a la moneda, y le busco, y le hablo, y nada, no consigo nada, y lo peor es que tiene uno más vergüenza que él, porque no me atrevo a decirle: «Págueme usted, o no le sirvo», y resulta que se luce con mi bolsillo; ¡oh!, y si fuera el único; pero hay muchos que, a trueque de conde, marqués, caballero, y a la capa de sus vestidos, nunca pagan si no es con muy buenas palabras. Y ¿qué ha de hacer usted?
–¡Bravo! ¿Y aquel otro que está ahora hablando con él?
–Sí, señor, ya sé... aquel, ¿eh?... Si supiera usted; sólo a usted se lo diría; pero, de todos modos, no le diré cómo se llama, ni quién es, que aunque usted me ve de mozo de café, también tengo mi poquito de miramiento y no quiero ajar la opinión de nadie.
–Diga usted, que si él no cuida de la suya, ¿por qué se la ha de conservar usted, importándole mucho menos?
–Pues aquel sujeto, ahí donde usted le ve tan bien vestido, suele traerme los días que hay apretura para ver la ópera algunos billetes, que le vendo por una friolera: al duplo o al triplo, según es aquélla; da una gratificación por una o dos docenas a quien se las proporciona a poco más del justo precio, y viene a sacar veinte, cuarenta o sesenta reales en luneta; estoy seguro que la Semíramis le ha valido más de tres onzas; luego suena que yo soy el vendedor, porque saca con mi mano el ascua, y él gana mucho y no pierde su opinión, y yo, de quien dicen que no la tengo porque se le figura a la gente que un hombre mal vestido o que sirve a los otros por precisión está dispensado de tener honor, gano poco de dinero y no gano nada en crédito.
En esto salía yo ya, y al pasar por un pasillo me quedaba todavía que observar; tuve que hacer la vista gorda porque un mozo, creyendo que nadie le veía, estaba echando un poco de agua en una cafetera de leche, sin duda para quitarle la parte mantecosa, que siempre fastidia al paladar; y al tiempo de salir de un billar contiguo, que atravesé con mucha prisa por el humo del tabaco, la bulla y las malísimas trazas de los que pasan el día en dar tacazos a una bola al ronco y estrepitoso ruido del bombo, acompañado del continuo gritar «El 1, el 2, etc.», y en herir los oídos de las personas sensatas con palabras tan superfluas como indecentes, tropecé, por desgracia, con un buen hombre a quien los años no dejan andar tan de prisa como él quisiera, y que, a pesar de eso, sé yo que no deja de ir hace la friolera de unos cuarenta años a su partida de billar o a ser espectador de la de los demás cuando el pulso no le permite jugar a él mismo; el tropezón fue fuerte por su natural torpeza, y no pude menos de exclamar, en la fuerza del dolor: «¿A qué vendrán estos hombres, cargados con tantos años como vicios, al billar, como si no hubiera iglesias en Madrid, o no tuviesen casa y mujer, sobrina o ama de quien despedirse para la otra vida?»
Seguí quejándome hasta mi casa, sin ninguna gana de reír de mis observaciones como otros días, aunque siempre convencido de que el hombre vive de ilusiones y según las circunstancias, y sólo al meterme en la cama, después de apagar mi luz, y al conciliar el sueño, confesé, como acostumbro: «Éste es el único que no es quimera en este mundo».

26 de febrero de 1828